Las casas prefabricadas son muy populares en Texas, uno de los mayores nichos de mercado de estas cómodas y asequibles viviendas en EE. UU. Puesto que tanta gente reside en casas prefabricadas, el estado tiene el compromiso de garantizar su seguridad, una tarea que recae en la Manufactured Housing Division, una división independiente del Texas Department of Housing and Community Affairs (Departamento de Vivienda y Asuntos Comunitarios de Texas).
Una de las principales responsabilidades del departamento consiste en conceder licencias a comerciantes, fabricantes, personal de instalación, minoristas y agentes de compraventa del sector. Impartir formación exhaustiva sobre leyes, normativas y códigos para garantizar que las personas con licencia ofrecieran casas conformes con el código del HUD conllevaba pasar todo el día en cursos presenciales en la Universidad de Texas, en Austin, a los que asistían entre 80 y 300 personas. Cada trimestre, el alumnado debía viajar a Austin para participar en los cursos y gastar dinero en vuelos, coches de alquiler y hoteles.
“La formación de las personas a las que regulamos resulta fundamental para el éxito de nuestra agencia”, afirma Jim R. Hicks, director ejecutivo de la Manufactured Housing Division. “Nuestra filosofía es la autosuficiencia a través de la formación. Somos una agencia que se encarga de proteger a las personas consumidoras, y el primer paso para hacerlo consiste en explicar al sector qué puede hacer y qué no”.