1. Define el público objetivo
Para llegar a los clientes por correo electrónico, el primer paso es entender quiénes son. Conocerlos a fondo permite crear contenido relevante para los envíos.
¿Cuáles son los datos demográficos de los clientes ideales? Considera aspectos como la edad, la ubicación, el género, la ocupación y los intereses. Cuanto mejor se conozca a los clientes y quiénes tienen más probabilidades de interesarse en el producto o servicio, más exitosa será la campaña de correo electrónico .
Por ejemplo, si la empresa vende alimentos orgánicos para bebés, es posible acotar el público destinatario a madres jóvenes que trabajan y que tienen interés en productos respetuosos con el medioambiente y la nutrición. Los chicos adolescentes, en cambio, difícilmente tendrán interés en ese producto.
Enfoca los esfuerzos en quienes sí desean recibir comunicaciones de la empresa. Si son las personas con mayor probabilidad de adquirir el producto, son el público ideal para el e-mail marketing.
2. Establece objetivos
Establecer objetivos implica darle un propósito a cada correo, lo que ayuda a mantener el enfoque y evitar que los envíos se vuelvan intrusivos. Los objetivos deben ser medibles y orientar la evaluación de los resultados generales, un aspecto que abordaremos en un paso posterior. Para definirlos, parte de las necesidades de la empresa.
Por ejemplo, si una exitosa campaña de medios sociales generó una gran oleada de nuevos miembros, puede ser buena idea crear una campaña de e-mail marketing con el objetivo de darles la bienvenida y ayudarlos a familiarizarse con el sitio web, el producto o el servicio de suscripción.
Una buena plataforma de e-mail marketing te permite alcanzar los objetivos que estableciste para las campañas. Simplifica el envío de correos y la evaluación de la efectividad de cada campaña de marketing, con todo centralizado en un solo lugar.
Al elegir una plataforma, es fundamental verificar que tenga la potencia necesaria para la escala que buscas y que ofrezca el nivel de soporte requerido. También conviene identificar qué funciones son clave para la empresa. Leer reseñas de plataformas de e-mail marketing populares puede ayudar a encontrar la que mejor se adapte a un negocio como el tuyo.
Mira el video de demostración de Adobe Campaign para descubrir si Campaign es la plataforma ideal para las necesidades de e-mail marketing.
4. Define el tipo de campaña
Una campaña de e-mail marketing debe tener una CTA específica para los clientes, junto con un conjunto coordinado de correos segmentados diseñados para generar interacción durante un período determinado.
Definir el tipo de campaña es clave para enfocar los esfuerzos en lo que mejor conecta con el público identificado. Analiza los objetivos y el perfil del público antes de decidir qué tipo de campaña de e-mail marketing lanzar. Asegúrate de que la CTA para los clientes esté alineada con los objetivos planteados.
Algunos tipos de campaña incluyen:
- Newsletter
- Promocional o de anuncio
- Reactivación
- Actualizaciones de contenido o blog
- Respuestas automáticas como correos de bienvenida, correos transaccionales y más
Por ejemplo, si el público busca sentir pertenencia a una comunidad vinculada a la empresa, un newsletter puede ser una excelente forma de mantenerlo informado y activo.
5. Crea una lista de correos
Al crear una lista de correos, estás definiendo el público destinatario. Aunque adquirir una lista puede parecer el camino más rápido, lo habitual es que incluya clientes potenciales que no forman parte del público de interés. La estrategia más efectiva es apostar por un crecimiento orgánico.
Algunas formas de construir una lista de correos de manera orgánica:
- Listas de correos existentes de la empresa
- Software de gestión de relaciones con los clientes
- Solicitudes de suscripción a través de redes sociales o del sitio web
- Contenido exclusivo y ofertas promocionales
Contacta a los clientes con frecuencia para solicitarles su dirección de correo electrónico: es fundamental que quienes están interesados puedan compartir su información de contacto sin dificultades. Facilita al máximo la suscripción por correo en el sitio web o en las redes sociales, por ejemplo, con una ventana emergente que ofrezca un descuento al registrar la dirección de correo. Otra opción es configurar los chatbots en redes sociales para que recopilen correos electrónicos a cambio de promociones.
Es fundamental que los correos en la lista pertenezcan a clientes que hayan dado su consentimiento para recibir comunicaciones. Incluye únicamente a quienes hayan optado por recibirlas.
6. Segmenta tu lista
Segmenta la lista de correo electrónico dividiendo a los clientes en grupos distintos. Al crear estos segmentos, podrás personalizar los mensajes que envías, lo que aumenta las probabilidades de que los clientes abran los correos e interactúen con ellos.
Al segmentar la lista de correo electrónico, considera las posibles diferencias entre los clientes y cómo personalizar las comunicaciones para cada grupo. A continuación, algunos criterios de segmentación con ejemplos de cómo pueden resultar útiles:
- Geografía: Si creas un boletín informativo sobre iniciativas de alcance, puede ser conveniente distribuir versiones diferentes según la ubicación de los destinatarios.
- Datos demográficos: Personaliza el contenido y los asuntos de los correos para conectar con distintos grupos de edad.
- Compras anteriores: Si hay clientes que adquirieron ciertos productos en el sitio web, puedes enviarles promociones específicas de artículos similares.
- Comportamiento del comprador: Envía más promociones a los clientes que mejor responden a ellas.
- Intereses declarados: Si les preguntas a los clientes sobre sus preferencias (por ejemplo, a través de un cuestionario inicial), puedes enviarles recomendaciones de productos personalizadas.
- Interacción por correo electrónico: Los clientes que interactúan con frecuencia con los correos pueden recibir envíos más regulares sin riesgo de que se den de baja.
Todos estos segmentos deben estar alineados con el objetivo de la campaña de correo electrónico para maximizar su eficiencia. Diferenciar a los clientes puede ser determinante para el éxito de la campaña.
7. Crea tu correo electrónico
El contenido de los correos es lo que impulsa a los destinatarios a seguir el CTA, que siempre debe estar presente. Es lo que, en última instancia, permite alcanzar los objetivos establecidos, como aumentar las ventas o informar a los clientes. Lo ideal es que el contenido esté personalizado para captar la atención del público, especialmente si se adapta a los distintos segmentos de la lista de correo electrónico.
Para que los destinatarios lean los correos, el asunto debe ser atractivo. Usar asuntos dinámicos, ya sea distintos para cada segmento o personalizados para cada destinatario, hará que los correos sean aún más efectivos.
La mayoría de las plataformas de e-mail marketing incluyen plantillas que simplifican el proceso de creación de correos.
8. Prueba tu correo electrónico
Como las campañas de correo electrónico son relativamente económicas, vale la pena probar distintas versiones para descubrir qué funciona mejor para la empresa. Al hacer pruebas, analiza los resultados e identifica qué contenido, líneas de asunto, los CTA y más contribuyen a alcanzar los objetivos establecidos. Las pruebas permiten perfeccionar la campaña de correo electrónico para que produzca los resultados esperados.
Una de las formas más sencillas de probar los mensajes de e-mail marketing se conoce como Pruebas A/B. En estas pruebas, se crean distintas versiones de correos en las que se modifican ciertos factores y luego se comparan los resultados para determinar qué cambios son más efectivos. Por ejemplo, puedes evaluar qué líneas de asunto generan más aperturas o incluir distintos enlaces en diferentes segmentos para identificar cuáles tienen más probabilidades de dirigir a los clientes al sitio web.
9. Mide los resultados
Medir los resultados es la única forma de saber cómo resultó la campaña de correo electrónico en relación con los objetivos. Aprovecha el análisis de una plataforma de e-mail marketing para hacer seguimiento de diversas métricas y evaluar el éxito.
Entre los indicadores de análisis más habituales se encuentran:
- Tasa de apertura única, que mide cuántos clientes distintos abren los correos. Es una buena forma de evaluar el rendimiento de las líneas de asunto y la relevancia del contenido para los destinatarios.
- CTR, que indica cuántas personas hacen clic en los enlaces de los correos. Este indicador ayuda a medir la efectividad del contenido.
- Tasa de rebote, que registra los rechazos por parte de los servidores de correo. Una tasa de rebote elevada puede indicar que la lista de correo no es productiva.
- Tasa de cancelación de suscripción, que contabiliza cuántas personas se dieron de baja. Permite detectar si los correos son percibidos como spam o si no resultan relevantes para los destinatarios.
Existen muchas métricas a las que prestar atención. Al elegir qué análisis realizar, considera cuáles se alinean mejor con los objetivos establecidos.