El Agile Manifesto establece 4 valores fundamentales y 12 principios orientadores que sirven de guía para los equipos que adoptan una metodología Agile.
Los cuatro valores fundamentales de Agile son:
- aunque la tecnología es esencial, el factor humano sigue siendo clave en la gestión de proyectos. Depender en exceso de los procesos y las herramientas puede limitar la capacidad de adaptación.
- aunque la documentación es importante, el software que realmente funciona tiene mayor valor. Este principio busca dar al equipo de desarrollo lo que necesita para avanzar, sin sobrecargarlo con papeleo innecesario.
- los clientes son un recurso invaluable. Involucrarlos en cada etapa del proceso garantiza que el producto final satisfaga sus necesidades de manera efectiva.
- este valor representa un cambio significativo respecto a la gestión de proyectos tradicional. Agile abraza el cambio de manera continua; cada sprint ofrece oportunidades para revisar el rumbo y realizar los ajustes necesarios.
Las metodologías Agile varían según los equipos. Sin embargo, los 12 principios de Agile deben guiar siempre las decisiones y el desarrollo de productos:
1. Satisface al cliente entregando software valioso de forma temprana y continua.
2. Acepta los cambios en los requisitos, incluso en etapas tardías, para darle a los clientes una ventaja competitiva.
3. Entrega software funcional con frecuencia, en ciclos cortos y regulares.
4. Garantiza una estrecha colaboración entre los responsables de departamento del negocio y el equipo de desarrollo.
5. Genera proyectos en torno a personas motivadas y bríndales confianza, apoyo y el entorno adecuado.
6. Prioriza la conversación cara a cara como la forma más efectiva de compartir información.
7. Mide el avance principalmente a través del software funcional.
8. Promueve un desarrollo sostenible a un ritmo que pueda mantenerse de forma indefinida.
9. Mantén la agilidad prestando atención constante a la excelencia técnica y al buen diseño.
10. Maximiza la simplicidad poniendo el foco en el trabajo que más importa.
11. Potencia a los equipos autoorganizados para crear las mejores arquitecturas, requisitos y diseños.
12. Reflexiona periódicamente sobre cómo mejorar y ajusta el comportamiento en consecuencia.