Reimaginando las relaciones bancarias del día a día
Para millones de italianos, Crédit Agricole Italia es parte de la vida cotidiana. Sus clientes consultan saldos desde una aplicación móvil, se reúnen con asesores de confianza en sucursales locales, abren sus primeras cuentas y gestionan préstamos, tarjetas y planes financieros a largo plazo.
Estar presente en tantos momentos de la vida financiera de los clientes eleva las expectativas. A medida que la interacción se volvió más digital e inmediata, el banco se enfrentó a un desafío conocido: cómo ofrecer experiencias personalizadas y relevantes a escala sin perder la confianza ni la coherencia.
Matteo Gianni, director de CRM, veía un enorme potencial en los datos de clientes del banco, desde el comportamiento transaccional hasta las interacciones digitales. Pero también reconocía sus limitaciones. “Contábamos con activos de datos sólidos”, afirma. "Sin embargo, no podíamos activarlos con la rapidez necesaria para seguir el ritmo de la vida real de nuestros clientes."
Desde el punto de vista tecnológico, Giacomo Lucchese, director de Canales Digitales y Físicos, identificó el mismo problema. Los sistemas que respaldaban la interacción con los clientes habían sido confiables durante años, pero no estaban diseñados para la orquestación en tiempo real. “Sabíamos adónde queríamos llegar”, señala. "Pero la infraestructura no estaba preparada para la velocidad que la banca moderna exige hoy."